¿Quién creó el Gulliver?: La historia del artista fallero que modeló este famoso parque infantil de Valencia


Cada escultura, cada figura, plaza o parque tiene su historia y también la de las personas que se esconden detrás. Y la del Gulliver de Valencia nos revela el potencial artístico y creativo de los artistas falleros.

El parque Gulliver tiene más de 35 años de historia. ¿Quién dió vida al primer parque temático del mundo? En Valencia este gigante de 70 metros de largo inspirado en el personaje creado por el escritor Jonathan Swift solo puede haber nacido en un sitio: el taller de un artista fallero.

Fusión entre arquitectura y arte

Todo empezó a finales del siglo XX cuando el Ayuntamiento de Valencia quiso instalar un parque infantil en Doctor Lluch. El arquitecto municipal, en aquel momento, Rafael Rivera buscó una idea original, un elemento alternativo a los parques convencionales. Su idea inicial era encontrar una figura humana como base para los columpios, que formaran parte de la pieza y los escondiera. Muy pronto dió con Gulliver, un personaje que los niños ya conocían a una escala gigante. Para ello contó con el artista fallero Manolo Martín López: “Rafa, eso solo puede hacerlo un (artista) fallero”. Y, ¿por qué un artista fallero? Rivera no encontró ningún profesional que se atreviese a crear desde cero estructuras tan arriesgadas. Y precisamente aquí reside la clave del trabajo artesano de los artistas falleros como Martín. 

Construcción del Gulliver. Imagen cedida por Manolo Martín (hijo).

Los costes del proyecto lo aparcaron en un cajón. Hasta que años después, en 1987, cuando el proyecto estaba a punto de ver la luz en Barcelona, la Conselleria de Turismo decidió apostar por él subvencionando su construcción. 

Para su diseño entró en juego Sento Llobell quién le ofreció el toque personalizado al Gulliver de Ribera, creado a medida, un parque completamente único. 

Y precisamente aquí reside su complejidad, puesto que hace treinta años no existía ningún parque similar que no estuviese al otro lado del mundo (en Orlando, EEUU).  No había estudios sobre ello. Y detrás de cada tobogán había horas de estudio y de ensayos en el taller, probando las pendientes de los toboganes. Creaciones sobre maquetas, lejos quedaba el 3D actual. Un trabajo laborioso el de adaptar la información existente sobre los parques infantiles a una figura creada con fibra de vidrio, donde la decoración era completamente funcional.

Capacidad creativa de los artistas falleros

Esta figura está realizada pieza a pieza en el taller de Martín con la ayuda de más de un centenar de artesanos que participaron en su construcción. Entre seis y siete talleres de la Ciudad del Artista Fallero y los grandes carpinteros artísticos del momento.  Piezas del tamaño de las puertas de los talleres que luego se ensamblaron en el viejo cauce creando la gigantesca figura que hoy sigue en pie. Esto no hubiera sido posible sin la capacidad de construir grandes estructuras y de realizar volúmenes imposibles de los artistas falleros. La matriz del Gulliver se realizó en vareta utilizando las mismas técnicas que las fallas para hacer el molde. Las piezas ornamentales se modelaban en barro y se hacía la reproducción en fibra de vidrio. 

Rafa Rivera: “Trabajar con Manolo es tener la convicción de que cualquier sueño se puede hacer realidad”. 

Así nació en 1991 el parque más famoso de Valencia. Una figura de 70 metros de largo y casi 9 metros de altura, que representa el momento exacto en el que Gulliver acaba de llegar a un país llamado Lilliput, un lugar dónde todos los habitantes son diminutos. Allí es atado por los propios liliputienses, pensando que iban a ser atacados por el gigante. La figura está realizada en una escala la cual los visitantes del parque representan los habitantes de Llilliput cuando paseaban sobre el cuerpo del personaje Gulliver, el cual fue creado por Jonathan Swift.

Intención doble del proyecto 

El viejo cauce del rio Turia amaga un un gran círculo de 15.000 metros cuadrados, donde se encuentra Gulliver repleta de toboganes, escaleras y cuerdas por donde escalar. Un parque creado bajo la filosofía: juega y diviértete. Así, el proyecto nació con una intención doble, ser un juego inédito en Valencia y el resto del país, y ser completamente intuitivo, donde los niños no necesitan instrucciones para divertirse. 

Otras obras del artista fallero

Manolo Martín López ha sido otro de los referentes artesanos que han expandido su trabajo fuera de los monumentos falleros. Su firma está detrás de la Dama Ibérica de Manolo Valdés, de diversas maquetas como las del IVAM, Teatro de Sagunto y La Beneficencia, de parques temáticos como Terra Mítica o stands para ferias como Expo Jove. También ha participado en escenografías para cines y teatros, incluso para la ópera. Su huella está detrás de la Gamba de Mariscal sobre la estructura de un antiguo restaurante en el Moll de la Fusta de Barcelona. Era un artista abierto a la innovación. 


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